Ella nació un 24 de marzo
Yo morí un 24. Sus padres se alegraron
Los míos lloraron. Ese día hizo calor
Por el otro frío. Sopla las velas todos
Los 24, yo pido castigo todos los 24.
domingo 22 de marzo de 2009
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7 comentarios:
Clarisa... este breve, trajo mucho para mí, y es poco lo que puedo decir.
Hay que poner memoria...
Un abrazo grande.
tenes ese decir tan directo que yo quisiera tener
asi que que bueno que estes para decirlo
un abrazo
Esteban
dualidad que me golpea si frenada posible...te aplaudo...quebrado pero te aplaudo...fuertes abrazos
Me ha gustado, Clarisa. Aunque más que gustar, creo que se trata de sincronizar con esos demonios personales que todos llevamos en lo más hondo de nuestro interior.
Me gusta tu forma velada y nada explícita de expulsarlos al exterior.
Un abrazo. También me uno a la pandilla de los gauchos.
Parece una imagen en el espejo. o el negativo de un positivo o que se yo, pero me ha encantadom, me ha fascinaod,
Me gusta opasearme por tu blog.
Un abrazo
Joan
Una carga demasiado pesada que soportar, breve pero intenso, pedazo poema , abrazos
me gusta lo que decis con dulzura aunque sean cosas tristes .fuerza Clari
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